20 de Abril, Día Nacional del Caimán del Orinoco

Día Nacional del Caimán del Orinoco

El 20 de abril es el Día Nacional del Caimán del Orinoco (Crocodylus intermedius), una de las especies de cocodrilos en peligro de extinción del mundo, así como uno de los de mayor tamaño.

El reptil tiene registros históricos de haber alcanzado más de seis metros de longitud, con una coloración que puede variar de verde grisáceo a pardo amarillento y manifestaciones de manchas negras o gris oscuro.

El primer reporte histórico de esta especie se remonta a 1532, cuando Don Diego de Ordaz, primer explorador del Orinoco (anteriormente conocido como Huyapari) relata: “En este río Huyapari hay muchos lagartos de los grandes, que son de veinte pies de largo… que se pueden tener por cocodrilos como los del Nilo… y de estos cocodrilos o lagartos hay muchos en las Indias”.

Históricamente, su distribución se extendía a lo largo de toda la cuenca de los llanos del Orinoco, tanto en Colombia como en Venezuela. En nuestro país, aunque se encuentra en peligro de extinción, aún se consiguen poblaciones en afluentes y caños principales de la cuenca del Orinoco, particularmente, en los ríos Capanaparo, Cojedes y Manapire, en los cuales se encuentran las poblaciones reproductivamente viables en el país.

A principios del siglo XIX, Alexander Von Humboldt, en su relato de viaje entre San Fernando de Apure y el Caño Casiquiare, menciona que esta especie era muy abundante en casi todos los afluentes del llano venezolano, aunque su cacería ya era intensa, tanto por indígenas como por criollos.

Día Nacional del Caimán del Orinoco

Comienzo de la extinción

A comienzos de los años 1930 se inició una explotación comercial desenfrenada del Caimán del Orinoco, tanto en Venezuela como Colombia, con el propósito de vender su cuero en el mercado peletero internacional.

A mediados de los años 30 la caza alcanza su máximo nivel y en San Fernando de Apure, principal centro del comercio de la especie, se vendían cerca de 600 mil pieles anuales.

Entre 1931 y 1934 se exportaron desde Venezuela no menos de 2,5 millones de pieles, llevando al colapso de las poblaciones de caimán y resultando en su extinción en la mayor parte de nuestro territorio.

En Colombia, también se cazaron comercialmente cientos de miles de ejemplares al año, para el tráfico internacional de sus pieles.

Debido a esta explotación desmedida y sin planificación, el Caimán del Orinoco pasó en menos de 20 años, a ser una de las especies de cocodrilo en mayor peligro de extinción en el mundo. Las poblaciones remanentes en Venezuela son de aproximadamente 2.500 ejemplares de los cuales no más de 1.000 son adultos y se encuentran sumamente amenazados.

En Colombia, se estima que la especie está prácticamente extinta, con una población aproximadamente de 50 ejemplares.

Actualmente, la principal amenaza para la recuperación de esta especie es la falta de grandes extensiones de hábitat adecuado para el desarrollo de poblaciones reproductivas, viables a largo plazo. En Venezuela, solo algunos parques nacionales y refugios de fauna, protegen el hábitat adecuado para el caimán.

La caza ocasional de individuos adultos constituye un grave peligro para la especie, ya que al ser tan baja su abundancia, la muerte de unos pocos ejemplares adultos podría tener efectos muy graves en sus poblaciones.

Asimismo, la captura de ejemplares para su cautiverio ilegal, tanto en predios privados como en locales comerciales del llano reduce la capacidad de las poblaciones para recuperarse. Al estar catalogada como especie en peligro de extinción (Decreto 1.486 del 10/09/1996), la muerte o confinamiento de esta especie constituye delito tipificado en la Ley Penal del Ambiente.