¿Por qué gastar agua?

Día Mundial del Agua - ¿Por qué desperdiciar agua?

El Día Mundial del Agua, celebrado el 22 de marzo de cada año, gira en torno a la adopción de medidas sobre cuestiones relativas al agua. En 2017, el tema central son las aguas residuales y la campaña, “¿Por qué gastar agua?”, gira en torno a la reducción y la reutilización de las aguas residuales.

La meta 6.3 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) nos exige para 2030 haber mejorado la calidad del agua “reduciendo la contaminación, eliminando el vertimiento y minimizando la emisión de productos químicos y materiales peligrosos, reduc- iendo a la mitad el porcentaje de aguas residuales sin tratar y aumentando considerablemente el reci- clado y la reutilización sin riesgos a nivel mundial”.

Los avances respecto a la meta 6.3 también contribuirán a lograr, entre otros, los ODS relativos a la salud y el bienestar (objetivo 3), el agua limpia y el saneamiento (objetivo 6), la energía asequible y no contaminante (objetivo 7), ciudades y comunidades sostenibles (objetivo 11), la vida submarina (objetivo 14) y la vida de ecosistemas terrestres (objetivo 15).

Principales Mensajes

.- Más del 80% de las aguas residuales generadas por la sociedad regresa al ecosistema sin haber sido tratada o reutilizada.

.- 1.800 millones de personas utilizan una fuente de agua potable contaminada con heces, por lo que corren el riesgo de contraer cólera, disentería, fiebre tifoidea y poliomielitis. El agua insalubre y un saneamiento e higiene deficientes causan alrededor de 842.000 muertes al año.

.- Para 2050, cerca del 70% de la población mundial vivirá en ciudades, frente al 50% actual. Actualmente, la mayoría de las ciudades de los países en desarrollo no disponen de la infraestructura o recursos adecuados para gestionar las aguas residuales de forma eficiente y sostenible.

.- Las oportunidades de explotar las aguas residuales como recurso son enormes. Las aguas residuales gestionadas de forma segura son una fuente asequible y sostenible de agua, energía, nutrientes y otros materiales recuperables.

.- El costo de gestionar las aguas residuales se ve com- pensado sobremanera por los beneficios para la salud humana, el desarrollo económico y la sostenibilidad ambiental, ofreciendo nuevas oportunidades comer- ciales y creando más empleos “verdes”.

Las Aguas Residuales y el Ciclo del Agua

El agua debe ser gestionada debidamente durante las distintas etapas de su ciclo: desde la captación de agua dulce, pasando por su pretratamiento, distribución, uso, recogida y postratamiento, al uso de aguas residuales tratadas y su posterior regreso al medio ambiente, donde estará lista para ser captada y comenzar el ciclo de nuevo.

Debido al crecimiento demográfico, la urbanización acelerada y el desarrollo económico, la cantidad de aguas residuales generadas y su carga contaminante general están aumentando a nivel mundial. No obstante, se está descuidando seriamente la gestión de las aguas residuales, las cuales están enormemente infravaloradas como fuente potencialmente asequible y sostenible de agua, energía, nutrientes y otros materiales recuperables. Por tanto, es necesario verlas como un recurso, en vez de como una carga de la que hay que deshacerse.

Hay muchos procesos de tratamiento y sistemas operacionales que nos permitirán utilizar las aguas residuales para atender la creciente demanda de agua en ciudades en expansión, apoyar la agricultura sostenible y mejorar la producción energética y el desarrollo industrial.

Día Mundial del Agua - Infografía 2017

Mensaje de la Sra. Irina Bokova, Directora General de la UNESCOMensaje de la Sra. Irina Bokova, Directora General de la UNESCO, con el motivo del Día Mundial del Agua

22 de marzo de 2017

La mayoría de las actividades humanas generan aguas residuales, y más del 80% de las aguas residuales de todo el mundo se liberan en el medio ambiente sin tratamiento. Esta situación no puede continuar: este es el mensaje del Informe Mundial de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo de los Recursos Hídricos. Limitar la liberación en la naturaleza de aguas residuales sin tratar no solo salva vidas y mejora la salud de los ecosistemas, sino que, además, puede contribuir a fomentar el crecimiento sostenible.

El acceso al agua potable y al saneamiento es esencial para los derechos humanos, la dignidad y la supervivencia de mujeres y hombres de todo el mundo, en especial los más desfavorecidos. También es decisivo para avanzar en la consecución de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible en su conjunto, puesto que el agua es un hilo conductor de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible y sus metas interrelacionadas.

Ante la demanda creciente, las aguas residuales pueden constituir una alternativa fiable como fuente de abastecimiento de agua; para ello es preciso cambiar el paradigma de la gestión de las aguas residuales, pasando de “tratar y desechar” a “reducir, reutilizar, reciclar y recuperar”. Las aguas residuales ya no deberían verse como un problema, sino como parte de la solución para problemas a los que se están enfrentando todas las sociedades. Las aguas residuales tratadas pueden ser una fuente alternativa de abastecimiento de agua económicamente eficiente, sostenible, segura y fiable para diversos fines, desde el riego hasta los usos industriales, pasando por el consumo de agua potable, especialmente en situaciones de escasez de agua. Para ello, debemos cambiar las mentalidades, concienciar y redoblar los esfuerzos educativos para compartir los beneficios de la reutilización de las aguas residuales.

Debemos situar la mejora de la gestión de las aguas residuales en el centro de una economía circular, logrando un equilibrio entre el desarrollo y la protección y el uso sostenible de los recursos naturales. Ello aportará amplios beneficios, con repercusiones en la seguridad alimentaria y energética y en la atenuación de los efectos del cambio climático.

Como organismo de las Naciones Unidas dedicado a las ciencias y la educación relativas al agua, la UNESCO trabaja en todos los ámbitos para conseguir esos fines, empezando por el Programa Hidrológico Internacional y su red de centros, cátedras y comités nacionales. Asimismo, nuestro Programa Mundial de Evaluación de los Recursos Hídricos proporciona a los gobiernos y a la comunidad internacional información avanzada y de utilidad para la formulación de políticas acerca de los recursos de agua dulce en todo el mundo, además de experimentar con técnicas nuevas de control del agua que tienen en cuenta las cuestiones de género. Todo esto será vital para el logro de la Agenda 2030.

En un momento en que la demanda está creciendo y los recursos limitados se ven cada vez más afectados por la extracción excesiva, la contaminación y el cambio climático, no debemos desaprovechar las oportunidades que ofrece la mejora de la gestión de las aguas residuales. Este es el mensaje de la UNESCO en el día de hoy: no podemos permitirnos desperdiciar las aguas residuales.

Irina Bokova